EL AÑO 2020 PARA EL COORDINADOR DE ESTE VOLUNTARIADO

Desde la Asociación de empleados jubilados de Cajasol, AJAESOL, me invitaron a participar con un artículo en su revista Algazara y no se me ocurrió otro tema que el Voluntariado en 2020.

Aquí os lo dejo:

ECHANDO LA VISTA ATRÁS A 2020

Como coordinador del Voluntariado de la Fundación Cajasol me toca en estos días ir preparando la Memoria de las actividades llevadas a cabo el año pasado. Una forma más para difundir y contagiar Voluntariado. 

Cuando comencé a reunir la información y a ver las imágenes que había recibido de mis compañeros voluntarios, empezaron a venirme tantos recuerdos, tantas cosas pasadas y tantas que se quedaron por hacer. Casi nada salió como lo habíamos planeado.

En el mes de marzo se declaraba una pandemia y con ella la que está siendo la mayor crisis sanitaria que ha vivido nuestro país y el mundo en cien años. La crisis económica y social que ha derivado tampoco tiene precedentes.  

Para la Acción Voluntaria fue desastroso, prácticamente casi toda ella se paralizó en el momento del Confinamiento. Muchos logros de los conseguidos en la lucha contra la exclusión en los últimos años parecieron desvanecerse y la impotencia se apoderó de todos. Ya no se podían atender a los beneficiarios de esta acción y, para colmo, el número de personas demandantes de ayuda se incrementó notablemente.

Sin embargo, en cuanto se vio una oportunidad en la tímida desescalada inicial, los voluntarios y voluntarias se reincorporaron a sus actividades y demostraron que son hombres y mujeres de acción, no son temerarios, sino que saben adaptarse a las condiciones más adversas con derroches de imaginación y de perseverancia. Ante la falta de material de protección se confeccionaron mascarillas de telas con filtros caseros, pantallas faciales, EPI con grandes bolsas de plásticos. Ante la falta de indicaciones se auto propusieron medidas de seguridad en los centros de atención, se modificaron procedimientos y se hizo uso masivo de las nuevas tecnologías de la comunicación: videollamadas y reuniones virtuales. Había que asegurar, sobre todo, la salud de los voluntarios y de los usuarios.

El Voluntariado se ha convertido, en estos tiempos de emergencia, en un sostén para muchas tareas a las que no llegan los servicios públicos: Comedores Sociales que no cerraron ni durante el Confinamiento; Economatos Sociales que se apresuraron a abrir los primeros durante la desescalada; Voluntariado acompañando con llamadas o videollamadas a personas mayores o con movilidad reducida (luchando contra la brecha digital de los usuarios); Voluntariado atendiendo al cada vez mayor número de personas en la calle...

En un año tan difícil como ha sido el pasado, lo único que creo que podemos celebrar, y que tiene mayor relevancia de cuantos actos se han sucedido y se suceden, ha sido el derroche de Solidaridad. Gracias a ella se está pudiendo llevar a cabo un relevo generacional del Voluntariado, pues más de la tercera parte de éste lo forman personas que por su edad son población de riesgo; aunque no tiran la toalla y con todo el respeto al virus siguen desarrollando su labor altruista.

Quisiera terminar este pequeño homenaje a los voluntarios y voluntarias con una reivindicación: ellos también son “personal esencial". También están en primera línea curando las heridas de la pandemia. De hecho, este año el lema del Día Internacional del Voluntariado tiene mucho de esta idea: Si tú no estás aquí, porque sin los voluntarios y las asociaciones para las que trabajan, esta crisis sería, sin duda alguna, aún más dura.

 

Contacto

Agenda