EL “LIMO” DEL VOLUNTARIADO

En el Antiguo Egipto, cada año se producía la crecida del Nilo y cuando se retiraba el agua, las tierras se llenaban de limo que las fertilizaban. Sin el NiloEgipto habría sido seguramente un desierto.

Así vemos al Voluntariado. Es como el agua, que a todo se adapta, que todo lo empapa, que llega hasta el último rincón dónde otros no llegan y cuando pasa deja un “limo” que elimina la degradación del ser humano, porque en el Voluntariado no esquivamos los golpes, entramos en contacto con las realidades excluyentes y las transformamos.

Sin el Voluntariado, el Mundo sería seguramente un desierto, una injusticia permanente.

FELIZ NAVIDAD 2019.

Contacto

Agenda